Seres Imaginarios

Luego de muchos años de postergaciones, otorgarle tiempo al dibujo de los retratos hablados del “Libro de los seres imaginarios” de Jorge Luis Borges me devolvió hallazgos increibles. Una inmersión en las interpretaciones gráficas de la Historia Natural en tiempos de Plinio. Un recorrido entre los seres vistos en tierras remotas, sus descripciones llegando de distintas fuentes y su representación gráfica, producto a veces de la unión de especies de distintos reinos. Zoologías bizarras donde un león marino se define como un felino cuadrúpedo con escamas o ballenas provistas de grandes colmillos. Animales reales que al ser vistos fugazmente reúnen míticos atributos, haciéndolos capaces de producir la muerte a los testigos presenciales.

EL Basilisco: “Si está vivo quien te vio, toda tu historia es mentira. Pues si no murió, te ignora. Y si murió no lo afirma”. – Quevedo

La búsqueda de referencias me llevó también a viejos libros de medicina y registros de anomalías genéticas algunas realizadas por maestros del grabado como Durero.

Este pequeño grupo de trabajos que presento no es una completa galería, tanto queda fuera que cito el prólogo de Borges en su libro, para remediar la falta.

“El nombre de este libro justificaría la inclusión del príncipe Hamlet, del punto, de la línea, de la superficie, del hipercubo, de todas las palabras genéricas y, tal vez, de cada uno de nosotros y de la divinidad. En suma, casi del universo. Nos hemos atenido, sin embargo, a lo que inmediatamente sugiere la locución «seres imaginarios», hemos compilado un manual de los extraños entes que ha engendrado, a lo largo del tiempo y del espacio, la fantasía de los hombres.” – Jorge Luis Borges (1967)